Colaboración de: Lic. Karina Ventura y Lic. Alan López

De conformidad con lo dispuesto por el artículo 1391 del Código de Comercio, el procedimiento ejecutivo tiene lugar cuando la demanda se funda en documento que trae aparejada ejecución, esto es, preexiste al procedimiento un crédito cierto, líquido y exigible, al que la ley le confiere valor probatorio pleno, salvo prueba en contrario o demostración de falsedad. De modo tal, que la realización del derecho se reclama, precisamente, mediante un proceso ejecutivo que se tramita de forma sumaria. 

Por tanto, el juicio ejecutivo mercantil se trata de un procedimiento que se emplea por un acreedor contra su deudor moroso para exigirle de manera sumaria el pago de un crédito vencido que consta en algún documento que trae aparejada ejecución, es decir, con fuerza legal suficiente para acreditar que el derecho del acreedor es legítimo y debe ser ejecutado. 

La relevancia de la preexistencia del crédito cierto, líquido y exigible es tal, que el legislador resolvió implementar incluso al primer auto dictado al admitirse a trámite la demanda presentada por el actor, una resolución denominada, auto de ejecución con efectos de mandamiento en forma –auto de exequendo-, el cual se encuentra previsto en el artículo 1392 del Código de Comercio, en donde se prevé el dictado de un auto de ejecución para requerir al demandado el pago y en caso de no hacerlo se ordena el embargo de bienes suficientes para garantizar las prestaciones reclamadas, poniéndolos bajo la responsabilidad del ejecutante, en depósito de persona que sea designada. 

Tomando en consideración la importancia y trascendencia de la ejecución precautoria, el legislador previó igualmente formalidades más rigurosas en la primera diligencia que se entenderá con el demandado, sus parientes, empleados, domésticos o cualquier otra persona que viva en el domicilio señalado por el actor para que el demandado sea requerido de pago. 

En virtud de lo anterior, resulta de especial relevancia tomar en consideración lo dispuesto por los artículos 1392, 1393, 1394, 1395, 1396, 1061 y 1075 del Código de Comercio, relacionados con los artículos 432, 433, 434, 435, 436, 437, 438, 439, 440, 441, 442, 443, 444, 445, 446, 447, 448, 449, 459 y 460 del Código Federal de Procedimientos Civiles de donde se advierten las formalidades que deben observarse en la diligencia de requerimiento de pago, embargo y emplazamiento a juicio. 

La diligencia de requerimiento de pago, iniciará cerciorándose el Secretario Actuario de que se constituye en el domicilio señalado por el actor y que dicho domicilio corresponde al deudor, una vez que existe plena certeza respecto del domicilio, lo subsecuente será la identificación del Secretario Actuario, ante la persona que encontrándose en el domicilio le atienda, inmediatamente requerirá a dicha persona la presencia del deudor, en caso de no entenderse personalmente con el buscado solicitará a la persona con quien se entienda la diligencia para que manifieste la relación que lo une con el demandado, en este supuesto se deberá dejar citatorio al buscado para que lo espere en un lapso comprendido entre las 6 y las 72 horas posteriores y en caso de que no lo aguarde, se practicará la diligencia de requerimiento de pago, embargo y emplazamiento con los parientes, empleados, domésticos o cualquier otra persona que viva en el domicilio señalado.

El notificador únicamente deberá asentar en el citatorio relativo: i) que se cercioró de encontrarse en el domicilio del demandado; ii) que no encontró al buscado; iii) que indica hora fija dentro de las seis y setenta y dos horas siguientes para que lo espere en el domicilio a efecto de llevar a cabo la diligencia de notificación; iv) que dejó el citatorio con un pariente, empleado doméstico o con cualquier otra persona que se encontraba en el domicilio, indicando preferentemente, el nombre de la persona con quien se entendió la diligencia; y, v) la firma del notificador. Así, toda vez que el citatorio es un mero documento previo a la ejecución, bastará que contenga los requisitos señalados para ser legal, sin necesidad de elementos adicionales tales como la firma de la persona con la cual se dejó el documento previo a la diligencia de requerimiento de pago, embargo y emplazamiento al juicio ejecutivo mercantil, pues ello solo es indispensable al momento de llevar a cabo la notificación.

En la continuación de la diligencia el Secretario Actuario procederá a requerir de pago al buscado o a la persona con la que ante su ausencia atienda la diligencia, y en caso de no realizarse, le requerirá para que señale bienes suficientes para embargo, apercibiéndolo que en caso de no hacerlo dicho derecho pasará al actor, hecho lo cual se procederá al emplazamiento a juicio, debiendo certificar y describir cuáles son las copias de los documentos que se adjuntaron a la demanda con las que se corre traslado. Tal formalidad debe identificarse en el acta de la diligencia correspondiente.

Una vez concluida la diligencia, deberán entregarse al buscado o a la persona con la que se entienda la misma, la cédula de notificación, acta de la diligencia, demanda y documentos anexos, para que el demandado comparezca ante la autoridad judicial para hacer valer sus derechos. 

Por todo lo anterior, la diligencia de requerimiento de pago, embargo y emplazamiento debe cumplir con los requisitos formales exigidos en ley para garantizar el irrestricto respeto a los derechos humanos de audiencia y debido proceso.