EL INTERÉS SUPERIOR DE LA INFANCIA FUE LA PUERTA DE ENTRADA A LA SCJN DE CASOS RELACIONADOS CON NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a través de la Dirección General de Derechos Humanos, realizó una mesa de diálogo en la que se analizaron los criterios que ha emitido el Máximo Tribunal para delinear las actuaciones de las y los juzgadores de todo el país al momento de resolver casos relacionados con niñas, niños y adolescentes.

En este evento realizado en línea, a través del sistema de videoconferencia, la doctora Ana María Ibarra Olguín, Directora General del Centro de Estudios Constitucionales (CEC) resaltó que el interés superior de la infancia fue la puerta de entrada de los casos relacionados con niñas, niños y adolescentes a la SCJN, pues antes los asuntos familiares se desechaban por no tener una cuestión de importancia y trascendencia. “Se abre el panorama de posibilidades, primero para que se admitan en el interior de la Corte estos asuntos y segundo, para que a partir de este interés superior puedan ser analizadas y consideradas muchas normas inconstitucionales que estaban arraigadas en los códigos civiles de las entidades federativas”.

En esta mesa de diálogo que forma parte del proyecto editorial “La Reforma Constitucional en Derechos Humanos: una década transformadora”, Ibarra Olguín mencionó como ejes de revisión de este tipo de asuntos en el Alto Tribunal, el de la autonomía, que significa entender que la infancia es sujeta de derechos y con voz propia en cada uno de sus procesos; y el de la responsabilidad parental, que deja de lado la patria potestad como un poder de los padres sobre los hijos, a cambio de una figura de respeto y protección hacia ellos.

En tanto, Ricardo Alberto Ortega Soriano, Profesor Investigador de la Universidad Iberoamericana, al participar en la “Mesa de Diálogo: Niñas, Niños y Adolescentes” resaltó que históricamente la infancia ha sido excluida y marginada del acceso a la justicia, al entrar a espacios que han sido pensados para los adultos, “los Estados tienen que realizar adecuaciones procesales para que este sector acceda a la justicia” enfatizó.

En su oportunidad, Mariana Gil Bartomeu, Abogada de la Defensoría de los Derechos de la Infancia, aseguró que en muchas ocasiones son los propios juzgadores quienes revictimizan a las niñas, niños y adolescentes, “es necesario el acompañamiento especializado para evitar que sean intimidados antes, durante y después de un proceso”.

Por último, los panelistas invitados coincidieron en que cuando hablamos de niñas, niños y adolescentes, se deben colocar en el centro de las decisiones y observarlos como sujetos de derechos y no sólo como sujetos de protección.

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